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Romuald Fresnais
Cargo:
Estudios para el sacerdocio
Lugar: Paris, Francia
Fecha de nacimiento: 26 de agosto de 1979
Romuald
Fresnais es un joven que recién comienza su largo camino
en la congregación de Santa Cruz. Su deseo de servir a Dios
se cumple en una comunidad alegre que le presta su apoyo. Espera
con ansias la llegada del verano para desempeñarse como líder
en un campamento cristiano para la juventud.
| Después
de dos años como postulante y novicio, y cinco años
de vida religiosa y seminarista, puedo atestiguar que es realmente
posible entregar con alegría nuestra vida a Dios. La congregación
de Santa Cruz es un lugar muy especial y tengo que dar gracias a
nuestro Señor porque ha puesto a esta familia de religiosos
en mi camino. |
Esta
es su historia. . .
Cuando
era niño, mi deseo más grande era ser sacerdote. Los
domingos hacía de monaguillo en mi pueblito de 300 habitantes
en el noroeste de Francia. Mi padre era maquinista de locomotoras
y mi madre, además de ama de casa, trabajaba en el centro
médico para los discapacitados.
Mi
pastor es mi mentor
En uno de mis retiros espirituales comprendí que le debía
mucho a mi pastor, un sacerdote de la diócesis de Angers,
a quien apreciaba por su cercanía, buen humor y seriedad.
Yo quería ser como él, quería ser sacerdote
y servir a Dios y a mis hermanos.
En
una escuela católica me entero de la congregación
de Santa Cruz
Mi educación continuó en una escuela secundaria católica
de una ciudad vecina, donde por primera vez oí hablar de
Santa Cruz. Un sacerdote muy joven de Santa Cruz me preparaba para
el sacramento de la confirmación junto con otros niños
de mi misma edad.
Después
de la confirmación, en julio de 1993, este sacerdote organizó
un viaje a Lourdes. Fue una experiencia muy linda ver rezar, cantar,
reír y comer a tanta gente joven, especialmente en la ciudad
mariana. Hasta entonces, las parroquias rurales de Francia se distinguían
por la concurrencia de una mayoría de feligreses adultos.
El viaje me recordó que Dios y los miembros de su Iglesia
también aman a los jóvenes.
La
reunión con Santa Cruz llena un vacío
Durante dos años perdí contacto con el sacerdote que
nos acompañó en esa excursión. En 1995 me enteré
que planificaba otro viaje a Lourdes para el verano siguiente. Me
anoté y ahí reviví todas las sensaciones que
extrañe en los dos últimos años. A partir de
entonces nunca más perdería de vista a la congregación
de Santa Cruz. Me encantaba visitar una de sus comunidades, la escuela
secundaria en Notre-Dame d’Orveau. Me gustaba su alegría,
piedad y camaradería y por fin comprendí que mi lugar
estaba junto a ellos.
El
postulado y noviciado enriquece y despeja mi vida
En 1997, después de mi graduación de la escuela secundaria,
pedí ser admitido como postulante y el 29 de agosto de 1998
ingresé en el noviciado. Guardo muchos recuerdos agradables
de ese primer año de discernimiento, cuando aprendí
lo que realmente significa dedicarse a la vida religiosa: vida comunitaria,
contacto con los alumnos, clases de catecismo, misa diaria, rosario,
Oficio Divino. El padre Pascal, el superior de los novicios, nos
ayudó a comprender el significado de la vida religiosa y
fue él quien me convenció que en la congregación
de Santa Cruz yo podría consagrar mi vida a Dios y a mis
hermanos.
Votos
religiosos. Comienza mi vida religiosa y estudios
El 29 de agosto de 1999 profesé mis primeros votos religiosos
ante el padre Jean-Marie Esnault, provincial de Francia, y ante
muchos de mi hermanos y amigos que colmaron la capilla de Orveau.
Unas semanas más tarde, comencé mi educación
académica en París.Ahora estudio para el sacerdocio
en el seminario interdiocesano de Issy-les-Moulineaux, en la sección
suroeste de Paris, en el mismo seminario donde el padre Moreau cursara
sus estudios.
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