HaitíNombre: Padre Rodolphe Arty, CSC

Cargo: Superior del distrito de Santa Cruz en Haití
Lugar: Haití
Año de nacimiento: 1966

La participación del padre Arty en la Iglesia durante su juventud lo lleva a dedicar su vida al trabajo de Santa Cruz en Haití. Actualmente promueve la solidaridad y la cohesión comunitaria para servir a los pobres de Haití y para ayudar a construir el futuro de este hermoso país.

"Fui motivado por los prácticos valores humanos a mi alrededor: honestidad, el don de uno mismo, amor y generosidad. En mis oraciones a nuestro Señor, nunca dejé de rogarle que hiciera de mi vida una demostración de amor, un modelo de sabiduría y fidelidad."

Esta es su historia. . .

Nací en el norte de Haití en 1966 en una familia sumamente cristiana. Estudié en College of Our Lady of Perpetual Help, dirigido por los hermanos de Santa Cruz durante más de 60 años. Con la ayuda de esta institución, descubrí la orden religiosa de Santa Cruz y el carisma del padre Basil Moreau, su fundador.

Me fascinan las iniciativas de la juventud, como los exploradores, la acción católica, los clubes culturales y las organizaciones filantrópicas de la universidad. Fue acá donde mi vocación se arraigó. Gracias al dinamismo y a las habilidades de los religiosos que viven en la universidad, este centro de educación se convierte en la luz de muchos de los jóvenes de mi generación. Nos sentimos seguros y acompañados por diestros y respetados miembros del consejo. El ministerio de la juventud era dinámico y fue ahí donde prosperaron las vocaciones.

Padre Rodolphe Arty, CSCLa vida religiosa de Santa Cruz
Nuestra participación en el ministerio de Santa Cruz despertó la vocación en muchos de mis compañeros. No fueron los logros alcanzados por nuestros colegas más grandes lo que nos guió a la comunidad sino su participación en la misión. Sentimos la imperiosa necesidad de tomar una decisión fundamental en nuestras vidas. Muchas veces les hice notar a mis amigos las oportunidades y desafíos de enseñanza que el ministerio puede ofrecer.

En Our Lady of Perpetual Help, me hice responsable de los grupos de jóvenes. En mis oraciones a nuestro Señor, nunca dejé de rogar para que mi vida fuese una demostración de amor, un modelo de sabiduría y fidelidad.

En abril de 1980 participé en el congreso nacional del movimiento eucarístico juvenil. Esta reunión ha afectado mi vida profundamente pues fue entonces cuando comencé a considerar la idea de consagrar mi vida a Jesucristo para ayudar a servir a los pobres. Cuatro años más tarde elegí correctamente, valorar la vida religiosa de Santa Cruz. Desde el momento en que ingresé en el noviciado, me digo constantemente: "Aquí estoy y aquí he de quedarme".

Los estudios y votos llevan a una vida de servicio
Creo firmemente que la voluntad de Dios estuvo presente en mi decisión cuando seleccioné la congregación de Santa Cruz. Después del noviciado y de algunos años de estudio en el seminario de Notre Dame en Port au Prince, fui enviado a la Universidad Gregoriana en Roma para completar mis estudios en teología. Mis votos con la congregación de Santa Cruz marcaron para mi el principio de mi testimonio diario. Mi experiencia pastoral comenzó con esto.

Pasé siete años en el ministerio universitario y en la capacitación de los jóvenes profesores. Desde enero de 2000, he tomado la dirección de la congregación de Santa Cruz en Haití. Esto no solo fue una gran sorpresa para mi sino también para muchos otros, delegar tal grado de responsabilidad en una persona de 34 años.

Como superior del distrito, he aceptado ser el representante activo de 60 sacerdotes y hermanos que viven y trabajan juntos en la misión. Mi trabajo consiste en la administración y manejo del personal religioso, los servicios pastorales y la coordinación de la vida comunitaria del distrito durante el período de crecimiento, consolidación y expansión misionera. En la sociedad haitiana, debilitada por el desmoronamiento de su infraestructura, promovemos la solidaridad y cohesión comunitaria. La calidad de nuestra presencia en nuestros múltiples ministerios demuestra nuestro dinamismo y nuestra esperanza activa.

La selección de vida y el desarrollo del futuro de Haití
Cuando uno piensa en el futuro de Haití, la congregación de Santa Cruz selecciona la vida. Todos pueden convertirse en personas auténticas imitando el ejemplo de nuestro Señor tanto en su vida física como intelectual, social y espiritual. Por lo tanto, el reclutamiento de candidatos se hace posible gracias al dinamismo de la misión, el cual no se puede negar.

Siguiendo los pasos de nuestros pioneros y en solidaridad con los misioneros canadienses que dieron su juventud, energía e inteligencia al servicio de la Iglesia en Haití, estamos reconstruyendo con los recursos limitados que contamos. Mis compañeros de trabajo y yo trabajamos duramente para construir la futura provincia de Haití. No solo acompaño a mis hermanos en este proceso sino que también en el de despertar un mayor interés y apreciación del potencial y logros de la congregación de Santa Cruz en este hermoso país caribeño.


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